En un clima político cada vez más tenso en medio de elecciones y un reagrupamiento de fuerzas en Colombia, el ex presidente Álvaro Uribe Vélez volvió al centro del debate nacional tras una entrevista en la que inició una de sus últimas polémicas declaraciones: aseguró que el senador le despertaba «más miedo» Iván Cepeda que el actual presidente Gustavo Petro.
La declaración, que rápidamente provocó reacciones de diversos sectores políticos, se produce en un contexto marcado por disputas ideológicas, precedentes judiciales y un escenario electoral en el que representantes de derecha e izquierda buscan consolidar apoyos.
Una expresión que da vida a la confrontación política
Durante la entrevista, Uribe calificó firmemente a Cepeda como una figura que, a su juicio, representa un riesgo político mayor que Petro. El expresidente no sólo cuestionó su postura, sino que también lo acusó de promover un modelo cercano al «estatismo cubano» y realizó fuertes comparaciones con figuras autoritarias.
Estas declaraciones no son aisladas. En los últimos meses, Uribe ha intensificado sus críticas a sectores de izquierda, especialmente a Cepeda, con quien mantiene una rivalidad política y judicial desde hace más de una década.
Antecedentes: la disputa histórica entre Uribe y Cepeda
Las relaciones entre Uribe y Cepeda han estado marcadas por un largo conflicto político y judicial. Cepeda fue uno de los principales críticos del expresidente, denunciando en repetidas ocasiones sus presuntos vínculos con el paramilitarismo, lo que derivó en una demanda que terminó contra Uribe.
Este caso, que incluyó acusaciones de manipulación de testigos, dio lugar a decisiones judiciales históricas en Colombia, incluidas condenas en primera instancia y apelaciones posteriores. El enfrentamiento entre ellos no es sólo personal, sino que representa un choque de dos visiones opuestas del país.
Elecciones, polarización y discurso político
Los comentarios de Uribe llegan en un momento crucial en el que el país se encamina hacia nuevas contiendas electorales. Cepeda ha sido mencionado como una figura importante de la izquierda, mientras el uribismo busca reorganizar su liderazgo político.
En este contexto, el discurso del expresidente pretende perpetuar una narrativa de advertencia contra ciertos sectores de la política que se diferencian incluso dentro de la propia izquierda. Según Uribe, el proyecto representado por Cepeda sería más radical que el del propio Petro.
Reacciones del gobierno
Las declaraciones no pasaron desapercibidas. El presidente Petro reaccionó públicamente defendiendo a Cepeda de las acusaciones del expresidente y demostrando una vez más el distanciamiento entre ambos sectores políticos.
Este intercambio de declaraciones alimenta un ambiente altamente polarizado en el que cualquier intervención de figuras clave tiene consecuencias inmediatas para la opinión pública.
Un país dividido entre visiones opuestas
La declaración de Uribe resume el momento político actual: Colombia profundamente dividida entre proyectos ideológicos. Mientras sectores vinculados al expresidente perciben sus palabras como una advertencia, otros las interpretan como una estrategia política encaminada a deslegitimar a los opositores.
Lo cierto es que la figura de Cepeda ha ganado protagonismo en el debate nacional, y su importancia parece crecer a la par del enfrentamiento con el urbismo.
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