Lanús dio el primer golpe en la final de la Recopa Sudamericana 2026, al imponerse 10 a Flamengo en el Estadio Ciudad de Lanús. En un duelo reñido, lleno de disputas y con pocas concesiones, la selección argentina logró una ajustada victoria que le permite llegar a Brasil con una ligera ventaja para el partido decisivo en el Estadio Maracaná.
El partido tuvo las características de una final continental: roces constantes, juego físico y mucha precaución. Desde los primeros minutos, Lanús mostró más determinación e intentó incomodar a su rival con fuertes presiones y ataques directos. Agustín Medina fue el primero en crear amenaza con un potente disparo que obligó a intervenir al portero Agustín Rossi.
Flamengo, por su parte, mostró falta de referencia en el área. Sin un delantero centro definido, la selección brasileña se centró en la movilidad y la circulación en el medio campo, pero le costó traducir esa posesión en oportunidades claras. El colombiano Jorge Carrascal jugó todo el partido e intentó ser creativo en el último tercio, aunque se enfrentó a una defensa fuerte y organizada.
Lanús incluso anotó un gol en el primer tiempo luego de que Rodrigo Castillo detuviera el balón, pero el gol fue anulado por posición de fuera de juego. Sin embargo, la perseverancia del equipo granate se vio recompensada más tarde cuando, tras un partido muy disputado y reñido, consiguieron remontar el marcador y establecer una ventaja final de 10.
En los minutos finales, Flamengo buscó el empate con más determinación que claridad, mientras Lanús se aferró a su solidez defensiva para mantener su ventaja. La serie siguió abierta, pero Río se comprometió a revertir el resultado en casa si quería levantar el trofeo continental.
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