En medio del dolor, la indignación y un clamor colectivo de justicia, Javier Enríquez, padre de la joven abogada Aurora Liliana Ángulo, exigió públicamente a las autoridades judiciales una explicación completa de los hechos que rodearon la muerte de su hija, ocurrida en el sur de Cali, en el sector de Bochalema, tras caer desde un quinto piso.
La víctima, del municipio de Tumaco, era abogada y recién egresada de la especialización en derecho penal, lo que según su familia representó años de esfuerzo, disciplina y sacrificio. Su muerte no se considera en absoluto un hecho accidental, pero sus familiares la señalan como un crimen que no puede quedar impune.
El padre de la joven, visiblemente conmovido, afirmó firmemente que no creía la versión del accidente. «Mi hija fue asesinada. No fue una caída cualquiera. Exijo que este caso sea investigado a fondo y se diga la verdad», dijo Enríquez, quien junto a sus familiares, amigos y comunitarios alzaron sus voces de protesta y exigencia ante las instituciones del Estado.
Javier Enríquez informó que, para asegurar el futuro profesional de sus hijas, compró una casa en la colonia Ciudad 2000, en la ciudad de Cali, para que allí pudieran realizar sus estudios universitarios y especializarse. Una decisión tomada con amor y visión de futuro, hoy marcada por la tragedia.
El padre de la víctima también indicó que es ginecólogo y actualmente trabaja en el Hospital San Andrés de Tumaco y que aún no ha recibido ningún contacto formal por parte de las autoridades de Cali que le permita conocer el avance real de la investigación. La falta de información y apoyo institucional aumentó el sufrimiento de la familia.
«Lo único que pedimos es justicia. Que se haga una investigación, que se esclarezcan los hechos y que los responsables respondan ante la ley», repitió Enríquez, quien denunció lo que consideró una preocupante lentitud en el proceso investigativo.
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