Cúcuta, norte de Santander. El nuevo caso provocó indignación en Colombia y expuso fallas estructurales en el sistema de salud. Una mujer de 70 años, identificada como Cecilia Quintero, murió mientras esperaba una entrega de medicamentos en una clínica administrada por Cafam para Nueva EPS, en el distrito de Los Caobos, en Cúcuta.
Hechos: la espera terminó en tragedia
Según relatos de testigos y reportajes de los medios, la mujer acudió temprano en la mañana al punto de admisión para exigir los medicamentos necesarios para ella, su marido y su hijo discapacitado.
A la espera de una respuesta, Quintero expresó su descontento porque los tratamientos que venía solicitando desde hace meses no se estaban implementando. En particular, informó que no ha recibido insumos médicos ni medicamentos desde finales de 2025, lo que afectó gravemente la salud de su familia.
Testigos afirman que tras recibir información sobre la falta de medicamentos, la mujer se enojó y se desmayó a los pocos minutos, lo que le provocó un infarto.
El hecho tuvo lugar frente a varias decenas de usuarios que también esperaban atención. Algunos intentaron ayudarla buscando atención médica, lo que, según los informes, llevó algún tiempo.
Condiciones de salud y quejas previas.
Cecilia Quintero padecía enfermedades renales y cardíacas que requerían tratamiento constante. Según su familia, la falta de acceso oportuno a estos tratamientos contribuiría a su descompensación.
En videos grabados antes de su muerte, la mujer denunció irregularidades en el suministro de medicamentos, señalando incluso posibles irregularidades en la distribución de insumos médicos.
El hijo aseguró que la situación no era nueva y que desde diciembre no recibía los medicamentos necesarios, lo que empeoró su estado de salud.
Respuesta de las entidades
Tras la muerte de Droguerías, Cafam emitió un comunicado lamentando lo sucedido y afirmando que había activado protocolos de emergencia. Además, señaló que no se encontraron irregularidades en la atención brindada, aunque las autoridades están investigando el asunto.
Por su parte, Nueva EPS no brindó un pronunciamiento detallado sobre las circunstancias específicas del incidente, lo que generó un mayor descontento entre los usuarios y familiares.
Un caso que refleja una crisis más amplia
Este caso no es aislado. La muerte de Quintero profundiza una serie de denuncias sobre desabasto de medicamentos, retrasos en la atención y fallas en la prestación de servicios en Colombia.
Informes recientes advierten que millones de usuarios tienen dificultades para acceder al tratamiento debido a problemas financieros, deudas con los proveedores y cambios en los patrones de dispensación.
Incluso el sistema de salud de Colombia atraviesa una crisis estructural que se ha traducido en un aumento de denuncias, amparos y protestas por el incumplimiento del derecho básico a la salud.
Reacciones e indignación
El caso ha provocado una fuerte reacción en las redes sociales y entre organizaciones de pacientes que cuestionan la deshumanización del sistema y la burocracia en la prestación de servicios básicos.
Autoridades y organismos de control solicitaron investigaciones para esclarecer responsabilidades y evitar que incidentes similares vuelvan a ocurrir.
Solicitud
La muerte de Cecilia Quintero no es sólo una tragedia individual, sino que se ha convertido en un símbolo de un problema más amplio: la dificultad de miles de colombianos para acceder a los medicamentos necesarios.
El caso reabre el debate sobre la eficiencia del sistema de salud, la gestión de las EPS y la urgencia de reformas para garantizar una atención digna y oportuna.
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