Una alerta se ha activado nuevamente en Duitama luego de que reaparecieran folletos que promocionaban supuestas inversiones bajo las siglas DMG ofreciendo ganancias de hasta el 200%, generando preocupación entre los ciudadanos. La denuncia fue presentada por el ciudadano Juan Carlos Galvis, quien advirtió contra la difusión de estos materiales en varios sectores de la ciudad, recordando un hecho que en el pasado dejó miles de víctimas y una profunda crisis económica.
La estrategia utilizada no es nueva, pero sí eficaz: promesas de dinero fácil, recuperación de antiguas inversiones y supuestos proyectos «renovados» destinados a llamar la atención de gente desprevenida. Estos folletos hacen referencia a los recuerdos de quienes alguna vez confiaron en este sistema, creando la ilusión de una segunda oportunidad para recuperar lo perdido. Sin embargo, las autoridades advierten fuertemente que se trata de una forma de fraude.
La Superintendencia Financiera reiteró que ninguna entidad bajo el nombre de DMG está autorizada a realizar negocios en Colombia, por lo que cualquier oferta relacionada con esta sigla es completamente ilegal. Destacan además que tales programas corresponden a modelos de recaudación de fondos masiva e ilegal, conocidos como esquemas piramidales, en los que las ganancias iniciales dependen de los ingresos de nuevos inversores, lo que inevitablemente termina en colapso.
El precedente es convincente. El colapso de DMG en 2008 dejó pérdidas millonarias y afectó a miles de familias en todo el país, especialmente en regiones donde la necesidad económica facilitó la expansión del modelo. Hoy, el riesgo de que la historia se repita vuelve a estar oculto, especialmente en un contexto donde muchas personas buscan alternativas rápidas para mejorar su situación financiera.
Los expertos advierten que estas nuevas vías pretenden aprovechar la urgente situación económica de la sociedad y ofrecer ganancias irreales que no existen en el mercado formal. Ninguna inversión legal garantiza unos beneficios tan elevados en tan poco tiempo, lo que debería ser una clara señal de alerta.
La recomendación es fuerte: tener cuidado con este tipo de ofertas, no contactar con los números que aparecen en los folletos, comprobar siempre la legalidad de las empresas y denunciar cualquier intento de contratación ilegal. La prevención y la información son cruciales para no volver a caer en una trampa que ya ha dejado su huella en el país.
55