
La idea de controlar lo que soñamos o utilizar el tiempo de inactividad para resolver problemas complejos puede parecer ciencia ficción en películas bastante icónicas como Inception. Sin embargo, el “técnica de sueño“Desde entonces ya no es una fantasía La ciencia lo confirma que no sólo podemos influir en el contenido de nuestros sueños, sino que al hacerlo también podemos mejorar nuestra salud mental y nuestras capacidades cognitivas.
El dispositivo que susurra. La tecnología se llama Incubación de sueños dirigida (TDI) y los últimos resultados publicados en 2025 sugieren que podría ser la clave tratar las pesadillas crónicas y fortalecer nuestro sentido de control sobre el subconsciente. La clave es que, a diferencia de los sueños lúcidos espontáneos, esta técnica utiliza tecnología para detectar fases específicas del sueño y enviar estímulos auditivos.
Un estudio reciente publicado en Progreso del sueñopuso a prueba este sistema con resultados sorprendentes. Y con un dispositivo llamado dormiolos investigadores monitorearon el Fase de sueño N1es decir, la fase de transición entre estar despierto y dormido, que dura entre 1 y 7 minutos.
Cómo se hizo. El experimento fue simple pero efectivo ya que los participantes sólo tuvieron que acostarse y tomar una siesta. En ese momento cuando el dispositivo detecta el inicio del sueño susurró la instrucción “Piensa en un árbol”, y luego había que despertar brevemente al sujeto para pedirle un informe verbal, y luego se le permitía dormir.
El resultado fue abrumador: el 92% de los participantes integraron el tema del “árbol” en sus sueños. Los sujetos informaron desde visiones de bosques y raíces hasta transformaciones más abstractas relacionadas con la vegetación.
El control como terapia. Lo verdaderamente revolucionario del estudio 2025 no fue sólo lograr que la gente soñara con árboles, sino también lo que sucedió después. Los investigadores descubrieron un aumento significativo en la autoeficacia en los sueños (DSE), que no es más que la creencia de un individuo en su propia capacidad para controlar o influir en sus sueños.
Esta sensación de control sobre el sueño es crucial para tratar trastornos como las pesadillas relacionadas con traumas, que son comunes en el trastorno de estrés postraumático.
Resolver problemas. Aunque el estudio de Progreso del sueño se centra en la salud mental, otros estudios paralelos examinan el aspecto productivo. Estos experimentos utilizaron acertijos que son difíciles de resolver para cualquiera y es por eso que se hizo que las personas soñaran con este rompecabezas mientras dormían.
El resultado fue este 42% de los participantes Aquellos a quienes se les hizo soñar con el rompecabezas pudieron resolverlo cuando despertaron, en comparación con sólo el 17% de los que no soñaron con el problema. Esto sugiere que cuando el cerebro recibe el estímulo adecuado, puede seguir procesando información lógica y creativa en segundo plano, fenómeno que ahora podemos sistematizar gracias a la tecnología.
Terapia del sueño. Aunque el estudio anterior incluyó una muestra preliminar de 25 personas (casi la mitad de las cuales sufrían pesadillas frecuentes), los datos sugieren un cambio de paradigma. Hasta ahora hemos dormido “a ciegas”, pero herramientas como Dormio y protocolos como TDI apuntan a un futuro en el que el sueño no será un período pasivo sino un estado activo que podamos programar. Ya sea superando un trauma, como sugieren, o encontrando la solución a un problema creativo, la tecnología está empezando a iluminar la oscuridad de nuestros sueños.
Imágenes | iam_os
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