Gracias a inversiones por cerca de 52.216 millones de pesos y aproximadamente 215.000 intervenciones realizadas en 2025. Enel Colombia intensifica trabajos de poda y limpieza de vegetación que perturban la operación de las redes eléctricas en Bogotá y Cundinamarcacomo parte de su estrategia para proteger la continuidad del servicio en medio de la actual ola invernal. Estas actuaciones tienen como objetivo mitigar una de las principales causas de las interrupciones del suministro, el contacto de los árboles con la infraestructura eléctrica, un riesgo que aumenta durante periodos de fuertes precipitaciones, fuertes vientos y deslizamientos de tierra que pueden provocar la caída de ramas o árboles sobre las redes de distribución.
Como continuación del plan de mantenimiento preventivo, En el primer semestre de 2026, la empresa prevé realizar más de 125.000 cortes y talas adicionalesCon inversión estimada de 28,586 millones de pesosde los cuales USD 18.234 millones se destinarán a Cundinamarca y USD 10.352 millones a Bogotá y Sabana. Los municipios del noroeste de Cundinamarca, zona donde hay mayor interferencia entre árboles y redes eléctricas, estarán más involucrados en estas intervenciones.
Para llevar a cabo estos procesos, Colombia tramita los permisos correspondientes ante las autoridades de protección ambiental y Asegura la interferencia con no más del 30% de la copa del árbol, manteniendo su estabilidad y vida.. También determina las indemnizaciones solicitadas por la CAR (Corporación Autónoma Regional) y planta cinco árboles por cada tala realizada. En las zonas rurales, los salarios se fijan según las directrices de las corporaciones autónomas regionales.
Además, la empresa cuenta con personal especializado en la identificación y gestión de riesgos relacionados con esta actividad. Los aspectos más importantes para prevenir posibles amenazas incluyen reconocer diferentes niveles de voltaje energético (alto, medio o bajo), diferentes tipos de redes de telecomunicaciones, eléctricas o subterráneas, así como las características de los alambres o cables.
Los trabajos de poda o tala cerca de redes eléctricas sólo deben ser realizados por personal capacitado y autorizado, debido al alto riesgo asociado a la cercanía a redes eléctricas. El contacto accidental puede provocar una descarga eléctrica grave o incluso mortal. Por tanto, estas actividades requieren de protocolos técnicos específicos, herramientas especializadas y equipos de protección personal que garanticen la seguridad durante la intervención. Si la comunidad identifica árboles o ramas en contacto o muy cerca de la red, deberá comunicarse con la empresa o las autoridades correspondientes para que la situación sea remediada de manera segura.
Es importante resaltar que la empresa ha mapeado especies de árboles y vegetación protegidas bajo regulaciones locales y/o nacionales, por lo que no es rentable realizar trabajos de poda o tala en tales casos. En este sentido, como parte de su plan inversor, ha reforzado las redes de baja tensión a través de técnicas como el empalme de cables o el aislamiento de redes, que protege los cables del contacto directo con ramas y vegetación, permitiendo aislarlos total o parcialmente y mitigar el impacto en los servicios que provocan los ramales en contacto con la infraestructura eléctrica, especialmente durante fuertes lluvias.
Con estas actividades, Enel Colombia está consolidando un modelo de mantenimiento preventivo y adaptación climática que fortalece la resiliencia de la red eléctrica ante eventos climáticos extremos. La compañía continúa modernizando y protegiendo su infraestructura como parte de una estrategia a largo plazo destinada a garantizar la continuidad de los servicios y mitigar los riesgos operativos.
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