Durante años hemos observado a los delfines nadar hacia las orcas sin miedo. Ahora la tecnología ha descubierto por qué – Noticias ultima hora

Hasta hace poco, existía una regla no escrita en biología marina sobre el Pacífico Norte: Las orcas son las reinas. y los delfines son, en el mejor de los casos, una molestia; y en el peor de los casos, comida para las orcas. Sin embargo, La ciencia sugiere que estábamos realmente equivocadosya que se ha sorprendido a orcas y delfines blancos cooperando entre sí.

No es una interacción casual.. Es una estrategia de caza coordinada. para capturar el esquivo salmón Chinook, documentado por primera vez gracias a un arsenal tecnológico que incluye drones y cámaras subjetivas acopladas a los propios animales.

Esto es algo que fue demostrado en el estudio Dirigido por Sarah Fortune, se centra en las orcas residentes del norte, una subespecie que se alimenta exclusivamente de peces. Durante cinco años, los investigadores observaron algo que no funcionó: los delfines no huían de las orcas, sino que nadaban específicamente hacia ellas.

Una colaboración con significado. Y estas dos especies, que en teoría deberían estar muy alejadas, trabajan juntas no sólo por sí mismas, sino por un bien común: la comida. Los delfines, que son más rápidos y ágiles, actúan como exploradores y localizan bancos de salmones. Las orcas, con su fuerza bruta y su tamaño, son responsables de la captura final de los ejemplares más grandes que un delfín por sí solo no puede cazar.

¿El resultado? Una celebración común. Se observó a las orcas dividiendo las presas y permitiendo que los delfines se alimentaran de los restos y pedazos, en una especie de “pacto de no agresión” alimentario. Algo que escapa a todo lo que sabíamos anteriormente.

Cómo lo descubrieron. Ver esto desde el barco es realmente complicado ya que es casi imposible ver lo que sucede bajo el agua. Para lograrlo, el equipo de Fortune utilizó etiquetas CATS. Algunos dispositivos se adhieren a las orcas con ventosas y se asemejan a cajas negras biológicas.

Son capaces de grabar vídeos de alta resolución en las profundidades del mar, captando la acústica a su alrededor y además cuentan con acelerómetros y magnetómetros para registrar la profundidad y el movimiento. Un completo conjunto tecnológico que nos permitió obtener 258 eventos documentados de interacción con delfines cerca de las cabezas de las orcas.

Un modo silencioso. El análisis acústico reveló el hecho más fascinante sobre el comportamiento inteligente de estas ballenas. Orcas, famosas por su complejo uso de Ecolocalización para la cazaredujeron sus propios chasquidos y silbidos cuando los delfines estaban presentes.

La hipótesis de los investigadores es clara: las orcas subcontratan el sonar. Dejan que los delfines hagan el ruidoso trabajo de encontrar los peces y ellos simplemente escuchan y siguen a sus “sabuesos” en el mar. Es una optimización energética brutal. Las orcas se ahorran los costos metabólicos de la búsqueda y los delfines obtienen protección y acceso a salmones gigantes que sus mandíbulas no podrían manejar por sí solas.

La crisis del salmón. Esta alianza puede no ser del todo natural, sino más bien una adaptación forzada a una situación de escasez de alimentos. Esto significa que dos depredadores deben aprender a tolerarse y cooperar para sobrevivir.

Imágenes | Vidar Nordli Mathisen

En | Los tiburones están desapareciendo en la costa suroeste de Sudáfrica. Los científicos tienen una teoría: las orcas

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