El proceso judicial por el caso Nicolás Petro ha cobrado fuerza luego de que la Fiscalía solicitara medidas de seguridad en el centro penitenciarioargumentando que existe riesgo de obstrucción de la justicia en el marco de una investigación sobre presunta corrupción en adquisiciones públicas en el Atlántico. Según la fiscalía, en la etapa preliminar se identificaron maniobras que, a su juicio, podrían perturbar la recolección de pruebas y el curso del caso, por lo que enfatizan la necesidad de aplicar medidas más estrictas. La petición fue presentada ante un juez de revisión de garantías quien deberá evaluar si los elementos presentados sustentan la solicitud.
Por su parte, el Ministerio Público y la defensa de Nicolás Petro discreparon con la posición de la Fiscalía e indicaron que no existían fundamentos suficientes para ordenar la privación de libertad.. – enfatizó la defensa que el interesado ha asistido a todas las actuaciones, ha respondido a las citaciones judiciales y sigue dispuesto a cooperar con la investigación y, por tanto, considera que otras medidas no privativas de libertad serían más apropiadas y proporcionadas. Además, enfatizaron que una discusión jurídica no puede convertirse en un fenómeno mediático que prejuzgue e influya en el curso imparcial del proceso.
Incluso mientras el juez se prepara para tomar una decisión en los próximos días, el caso continúa provocando un debate político y cívico en la región del Caribe, donde los contratos que se examinan han planteado dudas sobre la transparencia en la administración del departamento. Diversos sectores han pedido un avance riguroso en este proceso, pero sin presiones externas que amenacen la objetividad. Por ahorala atención está puesta en el juicio que decidirá si Nicolás Petro enfrentará una investigación desde prisión o quedará libre para continuar su defensa en condiciones judiciales.
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