Pasado 11 de febrero de 2026presidente de colombia, Gustavo Petrofirmado Decreto 0147por el cual ordenó al general de brigada abandonar el servicio activo Edwin Masleider Urre Pedrazaquien sirvió como comandante Policía Metropolitana de California. La decisión, anunciada sin más detalles oficiales, desató inmediatamente una fuerte polémica política y mediática.
Origen: correo electrónico anónimo
Esta medida no fue resultado de una investigación judicial formal, sino que –según informes periodísticos– se basó en: informe de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) basado en A correo anónimo enviado a una organización política cercana al presidente.
Este correo electrónico, cuyo verdadero origen se desconoce, indicaba que se había fraguado un complot en Barranquilla. Conspiración contra el presidente Petro y el ministro del Interior, Armando Benedettisupuestamente colocando drogas en el vehículo presidencial para desacreditar al jefe de Estado.
Aunque la propia DNI incluyó este mensaje en su informe, no adjuntó pruebas comprobables ni verificó los hechos denunciadoslo que generó críticas sobre la confiabilidad de la información que finalmente motivó decisiones tan graves sobre la carrera de un oficial de alto rango.
Acusaciones directas de Petro
Durante el consejo de ministros en Córdoba, Petro afirmó que «Hay un general allí al que ordené que lo sacaran. […] Alguien le dio la orden, no a nosotros, por supuesto, de arrojar sustancias psicoactivas en mi coche.» y vinculó este supuesto plan con la idea de torpedear A reunión entre colombia y estados unidosencabezado por el presidente en la Casa Blanca.
Aunque el presidente no nombró a Urrego en ese momento, varios medios de comunicación identificaron al general como el oficial en cuestión, luego de un decreto posterior que formalizó su salida del cuerpo policial.
La respuesta de Urre.
El general Urrego rechazó firmemente las acusaciones. Calificó la acusación como «desinformación” y enfatizó que nunca tuvo acceso al programa de vehículos presidenciales, de cuya gestión y seguridad es responsable Casa Militar.
Urrego así lo ha manifestado en declaraciones públicas no recibió ninguna notificación formal sobre cualquier investigación en su contra antes de que se emitiera la orden de revocación e incluso estuvo dispuesto a someterse a pruebas como el polígrafo para demostrar su inocencia.
Es más, lo anunció tomará acciones legales para «limpiar su nombre» y explicar quién proporcionó la desinformación que, según él, le costó su carrera.
Debate político y judicial
El caso rápidamente se convirtió en tema de discusión política:
- Ministro del Interior Armando Benedettinegó cualquier conexión personal con la salida de Urrego y sostuvo que la decisión se basó únicamente en el informe de inteligencia.
- Algunos sectores creen que apoyar decisiones disciplinarias en correos electrónicos anónimos sin respaldo sustancial podría socavar la credibilidad de las instituciones de inteligencia y abrir la puerta a la manipulación política con graves consecuencias para los funcionarios institucionales.
- Otros enfatizan la importancia de fortalecer los mecanismos internos de verificación y control para evitar que tales informes conduzcan a sanciones prematuras.
Balance de la situación
Este episodio tocó varios temas delicados: el uso de informes de inteligencia al tomar decisiones con alto impacto político, protección del buen nombre y derechos de los funcionarios públicosy limites entre la seguridad del Estado y la política partidista.
Mientras el general Urrego prepara acciones legales y continúa la discusión pública, el caso seguirá siendo un termómetro del manejo de información sensible por parte del gobierno actual y sus implicaciones para las relaciones entre el Estado y la seguridad.
107




