En un operativo que provocó indignación en todo el país, las autoridades de Medellín capturaron a 28 personas acusadas de ser parte de una estructura criminal que vendía cocaína aromatizada a niños de hasta 10 años, especialmente en escuelas.
La investigación encontró que los delincuentes modificaron la droga mezclándola con químicos para darle colores y sabores de frutas como fresa, maracuyá, mango y mandarina, con el fin de hacerla más atractiva para los menores.
Estrategia para involucrar a los menores
Las autoridades descubrieron que la red operaba principalmente en la zona noreste de la ciudad, en sectores como los municipios de Manrique y Aranjuez, donde distribuían la droga en pequeñas dosis cerca de escuelas y zonas residenciales donde frecuentan niños y adolescentes.
El modelo de negocio era claro: vender dosis a precios bajos para facilitar el acceso. Algunas presentaciones cuestan entre 6.000 y 8.000 pesos, monto que los menores pueden pagar con el dinero que reciben para gastos diarios.
El alcalde Federico Gutiérrez advirtió que la práctica busca crear adicción desde temprana edad, permitiendo que las redes criminales aseguren consumidores a largo plazo.
La droga es más peligrosa que las drogas convencionales.
Uno de los hallazgos más inquietantes de esta operación es que la sustancia confiscada no era cocaína pura. Según las autoridades, hasta el 90% del contenido estaba mezclado con otras sustancias químicas que podrían ser potencialmente más dañinas para la salud, aumentando el riesgo para las personas que las consumen, especialmente los niños.
Además, el uso de colores y sabores tenía como objetivo no sólo ocultar el carácter ilegal de la sustancia, sino también normalizar su consumo entre menores, reduciendo así la sensación de amenaza.
Negocio millonario basado en menores
Las investigaciones señalan que esta red criminal habría obtenido ganancias por 80 millones de pesos semanales únicamente con ventas a estudiantes.
La droga se comercializaba en pequeñas bolsas o envases tipo frascos con capacidad de un gramo, lo que facilitaba su distribución discreta en las instituciones educativas.
Estructuras criminales detrás del crimen
Los capturados serían integrantes del grupo criminal «Altos de la Virgen», los cuales tendrían vínculos con la notoria banda «La Terraza», organización criminal con amplia experiencia en el microtráfico de personas en Medellín.
El descubrimiento refuerza las preocupaciones de las autoridades sobre cómo las estructuras criminales tradicionales están adaptando sus métodos para reclutar nuevos consumidores a edades cada vez más jóvenes.
La respuesta de las autoridades
Luego del operativo, la Comisaría y la Policía anunciaron el fortalecimiento de la vigilancia en los ambientes escolares y la realización de acciones preventivas dirigidas a padres de familia, docentes y estudiantes.
El mensaje institucional fue claro: se trata de una amenaza directa para niños y jóvenes y requiere una respuesta integral, que combine seguridad, educación y apoyo familiar.
Contexto: Medicamentos «saborizados»: una tendencia preocupante
El uso de fármacos con un sabor y una apariencia atractivos no es un fenómeno aislado. Las autoridades locales ya han advertido que las organizaciones criminales utilizan este tipo de estrategias para atraer a los jóvenes explotando su curiosidad y reduciendo las barreras psicológicas al consumo.
Este caso demuestra la evolución del microtráfico hacia prácticas más agresivas y selectivas en las que los menores se convierten en objetivos directos de la actividad ilegal.
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