China dice que ha construido su centro de datos más grande. Y confirma que tu problema radica precisamente en los pequeños – Noticias ultima hora

China acaba de inaugurar su nuevo orgullo tecnológico en Shenzhen: un clúster de IA de 14.000 petaflops fabricado íntegramente con chips Huawei Ascend 910C.

la ciudad lo presentó como el primer centro de datos a escala con 10.000 tarjetas con tecnología completamente nacional. Es un hito innegable, pero si le damos contexto, una señal de alarma y una dosis de realidad.

¿Por qué es importante?. El grupo de Shenzhen, a pesar de toda su retórica de soberanía tecnológica, representa alrededor del 1% de la capacidad del mayor centro de datos de Estados Unidos en funcionamiento en la actualidad.

En otras palabras: China ha hecho un gran esfuerzo institucional Lo que OpenAI ya tenía disponible para entrenar GPT-4 en 2022. La brecha no es una cuestión de ambición (China la tiene), de capital (el país también la tiene) o de energía (por supuesto que también la tiene). Es un problema de chips. ¿Qué pueden producir hoy y en qué cantidad?

Entre líneas. La declaración del gobierno de Shenzhen destaca las métricas de eficiencia energética y una ocupación del 92%. Son datos realmente buenos. Pero la selección de indicadores (los recogiendo cerezas) dice mucho de lo que quedó fuera: no hay comparaciones directas con los clusters NVIDIA H100 que colonizan los centros de datos de Microsoft, Google o Amazon.

Publicar sólo lo que tienes es también una forma de evitar publicar lo que te falta.

El contexto. A estas alturas, nadie duda de que a China no le falta energía, ingenieros o dinero para construir una infraestructura de IA a gran escala. A pesar de los avances, lo que aún faltan son los chips.

Las restricciones a las exportaciones de Trump han cortado el acceso a semiconductores avanzados de NVIDIA y TSMC y han obligado a China a acelerar su propio ecosistema.

  • Huawei ha respondido con el Ascend 910C, un chip potente pero aún con limitaciones de rendimiento y, sobre todo, de producción en masa.
  • Si no escasearan las obleas, este centro de datos sería cien veces más grande.

si pero. ¿Podrá China cerrar esta brecha de cuatro años antes de que se haga mayor? La respuesta depende casi por completo de cuánto pueda crecer la industria nacional de semiconductores y de si las sanciones occidentales logran suprimir este proceso.

En este momento, Shenzhen está celebrando un éxito tan innegable que resulta que a los ojos de Silicon Valley todavía estamos en 2022.

Imagen destacada | Huawei

En | En algunos mercados, los precios de las memorias están empezando a bajar. Aún queda un largo camino por recorrer antes de que se resuelva la crisis de la IA

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