
Los países que dependen de los combustibles fósiles han amasado enormes fortunas en las últimas décadas. Sin embargo, son conscientes de que su futuro es tan limitado como sus recursos naturales. Por eso países como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos están invirtiendo enormes sumas de dinero para cambiar el rumbo de sus países deshaciéndolos de sus reservas de petróleo o gas natural.
Respectivamente una declaración oficialDubai está lanzando un nuevo proyecto turístico que podría rivalizar en ambición y escala con los planes NEOM de Arabia Saudita, pero a diferencia del proyecto faraónico y sus construcciones distópicas, su presupuesto es más manejable y adopta un enfoque más sostenible… pero tampoco por mucho.
El Oasis de Al-Layan es un oasis de más de un millón de metros cuadrados en medio del desierto, dispuesto a atraer visitantes sin poner en riesgo los más de 4.000 millones de dírhams (aproximadamente 926 millones de euros) que el gobierno de Dubái tiene previsto invertir.
El oasis de un millonario en el desierto. Mientras que los vecinos sauditas planean construir pistas de esquí o parques acuáticos en medio del desierto. En los Emiratos Árabes adoptaron un enfoque más tradicional y decidieron construir un oasis. Pero fulano de tal como se anuncia el líder supremo del país, no cualquiera.
como recogí Noticias de golfAl Layan Oasis ocupará un millón de metros cuadrados en Al Marmoom, aproximadamente a 50 minutos del centro de Dubai. El elemento central del plan es un lago artificial de 230.000 metros cuadrados que irá más allá de ser una mera atracción visual para crear un microclima fresco y atraer vida silvestre.
Infraestructura para el ocio sostenible. Se espera que el nuevo enclave reciba cada año 330.000 visitantes, entre residentes locales y turistas, lo que lo convierte en un activo que puede impulsar la actividad económica de la región, pero sin destruir el medio ambiente ni ser una quimera tecnológica.
El oasis no se limitará al lago. El plan incluye la plantación de 1,5 millones de árboles en cinco años, más de 45 proyectos de paisajismo y 120 nuevos parques que abarcan 3 millones de metros cuadrados. Además, se crearán 1.000 plazas de aparcamiento, así como 14 km de senderos para explorar el oasis a pie o en bicicleta, 4 km de los cuales se elevarán a cinco metros para ofrecer espectaculares vistas del desierto y del lago. Estas carreteras conectan las rutas existentes de Al Marmoom y facilitan la exploración turística sin mayores complicaciones ni inversiones adicionales.
Cuatro áreas para diferentes grupos objetivo. El proyecto incluye un centro de visitantes con información sobre el desierto, amplias áreas de sombra con plantas nativas para reducir la temperatura y cuidado de la fauna. El oasis se divide en cuatro zonas temáticas que adaptan el oasis a diferentes gustos y usos. El “Oasis de Encuentro” es el lugar de encuentro social, con cine al aire libre, anfiteatro y camión de comida para eventos y reuniones.
El “oasis familiar” se centra en las necesidades de las familias con 28 zonas de relajación, juegos infantiles y generosas opciones de relajación durante el día. El “Camping Oasis” dispone de 100 plazas equipadas para caravanas. La mayoría de restauración y servicios se concentran en el “Oasis de Recreación”, que combina ocio, comercio y alojamiento, manteniendo el carácter sostenible del proyecto.
Diferencia con planes como NEOM. Comparado con los miles de millones de dólares presupuestados para el trabajo del NEOM, el Oasis de Al Layan parece insignificante. Sin embargo, ante los recortes y replanteamientos que están sufriendo The Line o Trojena, Al Layan ofrece una visión mucho más realista, con infraestructuras adaptadas a las realidades climáticas y económicas de Dubái.
Los Emiratos no intentan construir su propio mundo, sino que se limitan a mejorar el que ya existe, utilizando el desierto como un activo y convirtiéndolo en una atracción turística sostenible, sin hipotecar el futuro del emirato ni atarlo aún más a su dependencia del precio del petróleo.
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Imagen | Gobierno de Dubái