El comerciante Johnny Ceballos brindó un análisis aproximado del impacto del mal semestre de Pasto en la economía local. Explicó que cada parte aporta miles de pesos en concepto de ventas, transporte, alimentación, empleo informal y actividades comerciales en general. Cuando un equipo juega mal, la asistencia baja; Cuando la asistencia disminuye, decenas de familias ven reducidos sus ingresos.
Para Ceballos, el deterioro del rendimiento del Pasto no es sólo de carácter deportivo, sino también económico. La pérdida de entusiasmo entre los aficionados se refleja en un menor consumo, un menor tráfico comercial y un ambiente aburrido que afecta a los negocios que dependen de las jornadas. Dijo que muchos comerciantes comenzaron a ver las fechas de Pasto como días muertos, cuando antes eran días de esperanza económica.
El comerciante pidió a la dirección entender que el club formaba parte del sistema económico local. Enfatizó que crear un equipo competitivo no es sólo una obligación deportiva, sino también una responsabilidad hacia la ciudad. La frustración de los comerciantes es profunda porque sienten que mientras ellos luchan por mantener sus negocios a flote, el equipo no lucha por mantenerlos en el campo.
13